martes, 26 de febrero de 2013

Mari Trini




La Mari Trini de rodalies, la llamo yo.
Siempre sube en el Clot, siempre viste de negro,
pantalón, bambas, jersey de cuello alto y chupa de ‘cuero’.

Siempre pertrechada con su guitarra también negra
y cada día más desafinada,
cargando invariablemente la funda cruzada a sus espaldas.

Siempre cantando boleros
con una voz que se adivina melodiosa en otros tiempos
y una mirada azul largamente perdida
en algún lugar recóndito de su mente.

No puedo evitar un sentimiento de ternura siempre que la escucho
mientras avanza pequeña y tambaleante
abriéndose paso por el tren en movimiento.

Pienso en las circunstancias que la habrán llevado a esta vida,
un amor desgarrador, quizás, a juzgar por los boleros.
Pienso en la interesante e intensa vida
que seguramente alberga su menudo cuerpo.

Siempre le doy una moneda que acepta feliz
anticipando ves a saber qué placeres.
Siempre pienso que quién sabe
lo que la vida nos deparará en algún momento…